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 Por: Isa Yasin Escuder
- El guerrero es aquel que hace el bien por naturaleza, sin necesidad de cuestionárselo.
- Detesta el derroche y se mueve a la acción frente a la injusticia.
- Le sube la adrenalina cuando intuye que va a conocer algo nuevo o está en proceso de conocerlo.
  - Le gusta experimentar: la ciencia, el arte, la ciencia del arte, poner en práctica sus energías, oler, escuchar, contemplar, degustar, palpar y acariciar texturas con la yema de sus dedos.
- Intentar vivir situaciones nuevas cada vez que se le presenta la oportunidad.
- No soporta su pereza, aunque, a veces, no pueda vencerla.
- No le gustan las camas blandas, prefiere el suelo.
- Está dispuesto a enseñar, aunque prefiere callar y escuchar.
- Le encanta viajar y contemplar las maravillas de la naturaleza.
  - Se aleja de ambientes contaminados y echa de menos las estrellas y la luna cuando no pueden ser vistas en el cielo.
- No se deja vencer por el miedo, aunque a veces lo sienta en su cuerpo.
- El guerrero conoce el mundo y lo que hay en él de perjudicial. Aun si no lo sabe, algo interior se lo indica y escucha y sigue su conciencia.
- Afronta los problemas y, cuando no sabe solucionarlos, trabaja para encontrar una forma de hacerlo.
- No le molesta adaptarse a nuevas situaciones. A veces piensa que ya es hora de cambiar.
- En todo momento está aprendiendo. Entrena constantemente su cuerpo y su mente para que estén despiertos ante lo que se presenta delante suyo.
- Sabe luchar, pero prefiere resolver los conflictos pacíficamente.
- El guerrero está desapegado de las cosas de este mundo. Si le roban, le regala algo más al ladrón para que se vaya tranquilo.
  - El guerrero rompe normas y esquemas de toda imagen preconcebida.
- Aunque no soporta la arrogancia ni la ignorancia, es compasivo con quien la tiene.
- Para él, querer es poder.
- El guerrero trabaja la paciencia ante la inquietud y la incertidumbre.
- Se aleja de lo monótono haciendo las cosas de forma diferente a la última vez.
- No está apegado al dinero y cuando lo tiene lo usa con sabiduría para resolver necesidades.
- Al guerrero le encantan los amaneceres.
- Su única pretensión es ser más sabio, aunque nunca se calificaría como tal.
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